Friday, September 02, 2005

Este momento es raro. Como que siento ganas de poner "Atras-Atras-Atras" y no hacer nunca nada que me ponga a prueba para que sigan siendo otros los que escriban cosas que yo lea y encuentre estupidas. O super inteligentes y agudas y me de envidia.
Igual me lancé. Veamos:
Antes de salir de su casa, el exhibicionista clásico (el con impermeable hasta los tobillos y ojeras hasta el ombligo) , debe mirarse al espejo un buen rato, abriendo el telón de su desgracia, imaginando que sus ojos cubiertos por rojas telarañas son los de su público.
Así me siento: Listo para mostrarles a todos lo que en su perra vida han querido ver.
¿Pero que pasaría si el mentado enfermito no fuera solo él?, ¿Como se sentiría si todos quisieran verle el péndulo?, o dicho más clarito: ¿Tiene sentido que un exhibicionista se pare frente a un voyeurista?. "Ideal po!". No po; no es na' ideal, porque si así es la cosa, ninguno transgrede nada y terminan por anularse y dejan de ser lo que son.
Reculo: Entonces escribir aquí no tiene que ver con eso, porque el exhibisionismo y el voyeurismo se neutralizan en este medio tan novedoso en que todos quieren ver y que los vean.
Leer y que los lean. Osea, todo está bien y todos estamos contentos!